Hace unos meses termine de leer uno de los pequeños libros que hace parte de una amplia colección publicada por la editorial Oxford, «Migración Internacional» (titulo original «International Migration», de Khalid Koser). Confieso que es un tema que no termina de sorprenderme y que cada vez que lo hago parte de mis lecturas me atrae más, sin contar que mi innato interés se basa en la simple y llana razón de ser yo una inmigrante. Me ha tomado tiempo animarme a escribir sobre esto. Como sabrán los que tienen alguna especial atracción por las artes, en muchas ocasiones es cuestión de inspiración, hasta el momento no había tenido mucha. Ya habrá otro post más adelante en el que explicare un poco los cambios y atosigues de los últimos meses.
Siendo esto de la Migración un tema no del todo fácil, me he propuesto escribir algo básicamente informativo, que de alguna manera le sirva a muchas personas de referencia y otras meramente curiosas, de distracción. Muchos de los que me leerán son inmigrantes, emigrantes, expatriados, descendientes, entre otros, que como yo y a pesar de ser los protagonistas de esta historia muy poco hemos profundizado en ella.
Personalmente pienso que el multiculturalismo en un país limita la curiosidad sobre migración internacional. En mi caso, residir en el segundo país más grande en territorio del mudo, Canadá, con una población desproporcionada (32.320.00, 3.2 habitantes por Km2) a su tamaño (9.970.610 km2) que abre sus puertas al mundo y ampara cada año miles de inmigrantes, me ha encuadrado a no informarme mejor acerca de otros países igual o mayormente multiculturales. Anteriormente según mi óptica la migración empezaba y terminaba aquí, desafortunadamente para otros ni siquiera esto aplica, ya que continuamente muchos ni se preocupan por saber a quién tienen de vecino, ahora menos dar parte en cifras de cuántos somos. Como adelanto, los latinos ocupamos el quinto lugar como minoría visible, el 6 % la población con 304.245.00 personas.
Existen una conclusión generalizada: Canadá es un país de inmigrantes de principio a fin y seguramente para muchos de ustedes: “mas inmigrantes que aquí no hay en ninguna otra parte del mundo”.
Pero comencemos por el término inmigrante, que entiendo a veces no es del agrado de todos, a muchos les supone sinónimo de algo no del todo positivo, un termino despectivo, discriminatorio, peyorativo, toda una contrariedad. Desafortunadamente para unos, afortunadamente para otros, por definición y no por connotación, éste es el termino idóneo que describe a la persona que llega a un país distinto del propio para establecerse en él. Sin concernir sobre axiomas o adagios propios, ni por lo integrados, nacionalizados o naturalizados que estemos, inmigrantes (por definición) somos, gústenos o no. La palabra emigrante resulta una enunciación similar, es la persona que deja su país/región y se instaura en otro(a) distinto(a). En definitiva, el emigrante de un país se convierte en el inmigrante de otro.
Muchos países han adoptado la definición creada por la ONU que en términos más generales define como migrante internacional a las personas que están fuera de su país de residencia por un mínimo de 1 año. Acorde con esta definición la ONU estimó en el 2005 habían cerca de 200 millones de migrantes internacionales en el mundo, incluyendo casi 9 millones de refugiados.
Una de cada 35 personas en el mundo hoy es migrante internacional.
Seguidamente sondaremos dos términos irrebatiblemente relacionados al texto, como son inmigración, el movimiento de población que alude a la llegada a un país de personas de otra nacionalidad para establecerse en él y emigración que consiste en el desplazamiento desde el lugar de origen a otro lugar para establecerse en él. La migración esta intrínsecamente ligada a significativos temas globales como el desarrollo, la pobreza y los derechos humanos. Por estas y muchas razones la migración es un tema, análogamente, inquietante e importante, especialmente en nuestro tiempo, donde el numero de migrantes internacionales se ha duplicado en los últimos 25 años, cerca de 25 millones se sumaron sólo en los primeros cinco años del siglo XXI. Valga resaltar que antes de 1990 gran parte de los migrantes internacionales vivían en países en vía de desarrollo, hoy, la mayoría se hallan en países del primer mundo, gran parte de la migración se concentra en «ciudades globales» como Hong Kong, Londres y Nueva York.
Como de nada vale lanzar especulaciones, números o estadísticas sin estar al tanto de cómo comenzó y donde se presentan las primeras revelaciones de este fenómeno llamado migración, parto diciendo que la historia de las migraciones data de los orígenes del hombre en los valles de África, de donde 1,5 millones a.C. el homo erectus y el homo sapiens se expandieron dentro de Europa, emergiendo luego en otros continentes. Otros ejemplos importantes de migración en la historia, son los vikingos y las Santas Cruzadas. Desembocando a datos mas recientes, nos encontramos con acontecimientos de migración masiva en los dos o tres últimos siglos que merecen ser nombrados. En el siglo XVIII y XIX predomina el traslado forzoso de esclavos desde el oeste de África hacia el nuevo mundo, un estimado de 12 millones de personas. Más adelante, al abolirse la esclavitud, gran cantidad de mano de obra, igualmente forzada, de China, India y Japón se trasladan para continuar laborando en plantaciones de las potencias Europeas. Se estima que tan sólo de la India salieron aproximadamente 1,5 millones de trabajadores.
El siguiente periodo de gran expansión lo marca Estados Unidos como potencia industrial a mediados del siglo XIX hasta la gran depresión de los años 30′ ya a comienzos del siglo XX, millones de trabajadores de las regiones económicamente estancadas y políticamente reprimidas por regímenes del norte, sur y este de Europa, sin contar con los que escaparon la hambruna en Irlanda, se trasladan a USA. Algo más de 12 millones de estos emigrantes desembarcaron en la Isla de Ellis, en el puerto de Nueva York para inspecciones migratorias.
Menos de 20 años después el mundo experimenta otro gran periodo de migración, cuando mano de obra urgía por el desastre económico asumido tras terminada la segunda guerra mundial especialmente en Europa, Norte América y Australia. Esta fue la época en la cual, por ejemplo, muchísimos migrantes turcos llegaron a Alemania y miles de africanos del norte a Francia y Bélgica; al mismo tiempo millones de ingleses emigraron a Australia.
Kosher, al igual que muchos expertos en el tema, nos presentan una categorización de la emigración. La primera y mas común es entre voluntaria y la forzada, esta última engloba aquellas personas que se ven obligadas por diferentes circunstancias a abandonar su país, entre otros, por persecución, conflicto armado, o por motivos ambientales, como las sequías. Estas personas son comúnmente descritas en la categoría de “refugiados” aunque el término tiene una definición muy específica, la cual no incluye a toda la emigración forzada. Estadísticas realizadas en el 2005 establecen que Francia recibió el mayor número de aplicaciones de refugio (50.000), seguida por Los Estados Unidos (48.000) y El Reino Unido (30.500). Los Estados Unidos ratificó a la mayoría (54.000) seguido de Australia (11.700) y Canadá (10.400).
La segunda está usualmente hecha entre quienes se mudan por razones políticas y aquellos que lo hacen por motivos económicos. Los primeros son tradicionalmente asilados, obligados a salir del país por persecuciones de tipo político o ideológico. En el 2002, por ejemplo, cerca de 100.000 solicitantes de asilo llegaron al Reino Unido. Los segundos son usualmente descritos como trabajadores inmigrantes, personas que salen de su país con el objetivo de encontrar mejores oportunidades y condiciones laborales. Casi 5 millones de emigrantes asiáticos trabajan en los estados del Golfo Pérsico.
Por ultimo esta la distinción entre migración legal e ilegal. El concepto de ilegal, o mejor inscrito migrante irregular, cubre a una gran variedad de personas, las que entran a un país sin o con falsa documentación, los que ingresan a un país de manera legal pero permanecen en el pasado el tiempo permitido en su visado o en el permiso de trabajo o estudio. Según la organización para la cooperación económica y el desarrollo (OECD), en Europa al menos 5 millones de inmigrantes de los 56 millones, residían en estado ilegal en el 2000.
Ya llegando casi al final de este artículo y habiendo hecho poco análisis y mucha lectura, no me pondría retirar sin antes consultar y presentar un poco mas de información sobre Canadá, basada en el libro del canadiense Mel Hurting «The Truth About Canada» (La verdad sobre Canadá).
Canadá brilla por ser uno de los países que ha brindado una de las mas altas acogidas a emigrantes en las ultimas décadas. En 1981 recibió 127.000 inmigrantes y sólo 10 años mas tarde 1991 esta suma de duplica con la entrada de 221.000. En el 2001 acoge 253.000 y para el 2005 262.000 inmigrantes, este ultimo año la mayoría de inmigrantes provenían de China (16%), seguido de India (13%), Filipinas (7%) y Pakistán (5%).
En la actualidad, el 20% de la población canadiense ha nacido en el exterior. En el 2006 Canadá reporto que alrededor de un 35% de la población es, o primera generación de inmigrantes, o hijos de inmigrantes. Este mismo año el numero de ciudadanos americanos que se muda a Canadá (10.942) fue el mas alto en 30 años. Cabe resaltar en este punto que el 84% de inmigrantes se hacen ciudadanos canadienses, mientras que un mínimo del 32% de americanos residentes en Canadá (por mas de 30 años) se hacen ciudadanos de este país.
La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD) señaló que entre los años 2000 y 2005 sólo Italia, Irlanda Y España tuvieron mayores niveles de migración que Canadá, superando así a Estados Unidos y Australia.
En el mundo actual es imposible mirar a nuestro alrededor e ignorar que vivimos y estamos presentes directa o indirectamente en un ámbito multicultural. Qué tanto lo aceptan, les gusta o lo asimilan muchos, queda de tarea…
A nuestro favor esta que el 80% de los canadienses creen que los inmigrantes son una influencia positiva en su país, a diferencia de los australianos con sólo un 52% y de Estados Unido y Gran Bretaña con sólo un 43% que piensa en la inmigración como algo positivo.
Finalmente en agosto del 2005 una encuesta muestra que la mayoría de canadienses siente que son un mejor país gracias al multiculturalismo y por ésto a Canadá personalmente le doy las gracias porque al acogernos nos da la oportunidad de que estemos mejor.


No estoy muy de acuerdo con eso de que los canadiences sean mas abiertos a esto de la migracion que los Australianos. Me parece que muchos canadiences estan muy americanizados en el sentido de pensar que el inmigrante sirve solo para hacer «shit jobs» aca en Australia no se sienten en absoluto esos issues sociologicos muy de europa y de norteamerica
por en contrario en todo lado la gente recibe a inmigrantes al igual que ciudadanos nativos para todo tipo de posiciones.
dejo esta reflexion: Sera porque aca un inmigrante si puede trabajar legalmente asi sea estudiante?
Llevo ya más de una década en Canada y ojalá no hubiese puesto pie en este país.
Se que es una nota negativa, y a pesar de esto hay días que si me gusta, pero son los menos.
Preferible mil veces la vieja Europa o cualquier país de Asia, con mucho dinero Canadá debe ser el paraiso, pero esta dificultad para llegar a final de mes y que los propios Canadienses tengan que usar las «bankrupcies» cada ciertos años solo para morder un poco a la vida, me parce un lugar muy desaconsejable.
Y el que Vancouver ocupe el primer lugar como ciudad en el mundo, creo que debe ser para fumar «crack» y en esto si que desde luego ocupa en numero 1.